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viernes

A propósito del próximo simulacro de sismo en octubre

El próximo 10 de octubre se realizará, a nivel nacional, un simulacro de sismo para contribuir a preparar a la población frente al riesgo de un sismo de gran magnitud. Avances importantes se han dado a partir de la afectación que causó el terremoto del año 2007 en el sur peruano, no solamente por la magnitud y el nivel de desastre con los resultados que todos conocemos, sino porque también, se demostró la fragilidad institucional del gobierno para hacer frente a la situación en el momento de la ocurrencia de la tragedia; sobre todo ante los escandalosos indicios de corrupción del gobierno aprista, puestos de manifiesto en el proceso de reconstrucción del sur del país.
En el año 2011 se promulgó la Ley Nº 29664, la cual crea el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (SINAGERD), cuya finalidad es identificar y reducir los riesgos asociados a peligros, minimizar sus efectos y atender situaciones de vulnerabilidad mediante lineamientos de gestión. La norma precisa que la Ley se aplica para todas las entidades y empresas públicas en todos los niveles de gobierno, el sector privado y la ciudadanía en general.
A dos años de promulgada la referida ley, no se notan avances claros en la manera de gestionar el territorio, pues continúan  los procesos de toma de terrenos en zonas de alta vulnerabilidad, donde primero se ocupa y una vez que se logra el acceso al título de propiedad y los servicios básicos, se inicia el proceso de consolidación; que en las últimas décadas ha generado núcleos urbanos con alta probabilidad de riesgo de ocurrencia de desastres de gran magnitud. Villa El Salvador y La Molina, de acuerdo a los informes publicados por el Programa de Gestión Territorial del Ministerio de Vivienda, presentan vulnerabilidades frente a un sismo de gran magnitud por el tipo de terreno que ocupan.
Actualmente, una de las más grandes ocupaciones del sur de la ciudad se viene dando en el distrito de Punta Hermosa, lugar donde los traficantes de terrenos lucran con las necesidades de familias, amparándose en problemas judiciales en donde los supuestos dueños abonan en el conflicto y las autoridades hacen poco o nada para enfrentar un tipo de crecimiento urbano que lo único que hace es mantener y ampliar el caos que produce el crecimiento de la ciudad sin planificación.
A modo de conclusión podemos decir que, justamente por los riesgos y vulnerabilidad que enfrenta el territorio que venimos ocupando actualmente en la ciudad de Lima, es imprescindible contar con los respectivos planes de Gestión de Riesgos; donde la población, autoridades locales y sectores competentes, actúen para evitar este modo de crecimiento urbano, que lo único que genera son problemas que permanecerán latentes en el tiempo y nos llevarán a situaciones de inseguridad, frenando el desarrollo al que muchos venimos contribuyendo.

desco Opina - Regional / 20 de setiembre de 2013
Programa Urbano
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lunes

Simulacros de sismo y tsunami: sin roches, ni paltas

Parece que cuando a principios de año se anunció un cronograma de simulacros de sismo en la capital y en el Callao, la cosa iba en serio. Tal vez los recientes temblores ocurridos en Lima –y que muchos ni percibieron–, ayudaron a mantener firmemente esta decisión.
El caso es que, con o sin presión de por medio, los días 23, 24 y 25 de noviembre se realizará el simulacro de sismo y tsunami en Lima y Callao. Lo interesante de este ejercicio de prevención, es que se realizará por etapas. El día central en que se «producirán» los sismos y tsunamis, será el 24 de noviembre a las diez de la mañana. Las zonas que participarán son el Callao, la Costa Verde y la bahía de Lima. Mientras que en la tarde, se realizará el simulacro de sismo en el Centro Histórico de Lima, Rímac y Villa María del Triunfo.
Las autoridades del Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI) hacen un simulacro de prevención en caso de sismo con un estilo descentralizado, en distritos específicos y con responsables a cargo, en este caso, la Municipalidad de Villa María del Triunfo. Quizá de esta forma, menos ciudadanos «quiten el cuerpo», cuando llegue el momento de participar.
Lo curioso es que quienes habitamos en Lima Sur, tenemos más de un motivo para ser parte activa en este simulacro. Por ejemplo, los nuevos barrios que han tomado las quebradas y cimas de los cerros de Villa María del Triunfo (también hay nuevos barrios en Villa El Salvador), se ubican en zonas altamente vulnerables. Aquí el peligro no solo es preocupante por la ubicación de la vivienda, sino por los problemas estructurales que presenta la construcción de la misma. (Ver Estudio Urbano: “Vulnerabilidad Físico Habitacional por Riesgo Sísmico: Tarea de todos, ¿Responsabilidad de alguien?”). Ojalá este simulacro, involucre a estos nuevos barrios y aliente a sus vecinos a organizarse, reflexionar y tomar medidas.
Por otro lado, también es de justicia señalar que hay un sector de la población de los nuevos barrios que se está agrupando en exitosas experiencias como la reciente Feria Barrial 2010 “La prevención, ¡empieza ahora!”, en la que los propios vecinos, están empujando el coche en materia de prevención de desastres a través de los Comités Vecinales de Defensa Civil (COVEDECI). Aunque falta mucho por hacer, el esfuerzo por emprender un trabajo articulado empieza a evidenciarse como ha ocurrido con la reciente presentación del Manual “Organización, preparación y evaluación de simulacros por riesgo de sismo y tsunami en los nuevos barrios”, en la que vecinos, dirigentes y autoridades se reunieron para hablar del tema.
Frente a este panorama, y al nuevo escenario político que se viene con el inicio de gestión de los nuevos alcaldes, es válido preguntarse qué sucederá en adelante y cómo se recogerán estas iniciativas para replicarlas en otros sectores de Lima Sur.
Y es que lamentablemente, no es solo un problema de concertación entre autoridades y vecinos.
El ciudadano, en líneas generales, aún no aprende, se siente invulnerable y carece de madurez, para interiorizar que un simulacro no es un «tiempo muerto», sino un tiempo que puede emplear para saber cómo actuar y salvar su vida y la de su familia. No desperdiciemos esta oportunidad.
desco Opina - Regional / 22 de noviembre de 2010
Programa Urbano

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