Mostrando entradas con la etiqueta Acuerdos de gobernabilidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Acuerdos de gobernabilidad. Mostrar todas las entradas

viernes

La agenda de desarrollo pendiente para Lima Metropolitana

 

La población de Lima Metropolitana que bordea los 11 millones de habitantes, es un tercio de la población de todo el Perú. Pese a ser la capital del país, las y los ciudadanos no ejercen sus derechos; ni el gobierno nacional –con sus Ministerios–, ni el gobierno metropolitano y las gestiones distritales pueden solucionar los problemas que aquejan a la población que vive en esta ciudad.

Sus problemas son conocidos y los vemos y sentimos cada día. Enfrentamos la inseguridad ciudadana, la violencia contra las mujeres y la infancia, la contaminación ambiental, el constante peligro de desastres resultado de fenómenos naturales, el caos vehicular, la malnutrición, la incidencia de casos de tuberculosis, el desempleo, la informalidad, la pobreza, la desigualdad extrema y un largo etcétera más. La ineficiencia de las autoridades y los casos de corrupción han contribuido a que esta problemática se mantenga y en muchos casos se incremente.

Todos y todas –habitantes presentes y futuros– tenemos derecho a habitar, usar, ocupar, producir, gobernar y disfrutar de esta ciudad; que tiene que ser inclusiva, segura y sostenible para vivir una vida plena y decente.

¿Cuál es la agenda que se tiene que trabajar para que las mujeres, los hombres, niños, niñas, adolescentes, jóvenes, adultos mayores, población LGTBIQ+ y toda la población ejerzan sus derechos y tengan calidad de vida? Un grupo importante de lideresas de Lima Metropolitana, preocupadas por la situación de la ciudad, han analizado esta problemática y elaborado la “Agenda Política de las Mujeres por la Ciudad de Lima. Defendiendo nuestro derecho a la ciudad que queremos”. También se cuenta con el “Acuerdo de Gobernabilidad para Crecer en Comunidad. Lima Metropolitana 2023 - 2026”, en donde han participado organizaciones de la sociedad civil de Lima Metropolitana; sin embargo, este acuerdo no ha sido suscrito por el actual alcalde de Lima Metropolitana. Presentamos los principales puntos estas agendas.

En el aspecto social, uno de los temas que es parte de esta agenda de desarrollo para Lima Metropolitana es la inseguridad ciudadana. El acoso callejero tiene que ser prohibido y sancionado, se necesitan observatorios de seguridad ciudadana para el mapeo de la delincuencia, contar con sistemas de alerta ciudadana, impulsar y apoyar el trabajo en redes comunitarias y promover la vigilancia ciudadana. Para los casos de violencia contra las mujeres, es vital que funcionen las instancias de concertación para la prevención, atención y erradicación de la violencia contra la mujer e integrantes del grupo familiar, es urgente que se implementen y funcionen las casas refugios.

El Consejo Participativo Metropolitano/Provincial de Educación (COPARE) tiene que funcionar con el objetivo de realizar el seguimiento de la implementación del Proyecto Educativo de Lima Metropolitana. Se deben implementar espacios de trabajo cultural y artísticos, actividades de integración cultural y valoración de la identidad, historia, lengua y costumbres en los espacios púbicos, además de la creación de programas y actividades culturales y deportivas concretas orientadas a las y los jóvenes de todos los grupos étnicos, generacionales y sociales.

Es de suma urgencia el funcionamiento de la Mesa Multisectorial para la Prevención y Reducción de Anemia y Desnutrición Crónica Infantil. Otra urgencia es la reducción de la incidencia de la tuberculosis a través del funcionamiento del Comité Multisectorial de Lucha contra la TBC. La prevención del embarazo adolescente tiene que ser trabajada de manera articulada con el Ministerio de Salud con una adecuada educación sexual integral.

Se necesita una política metropolitana sobre la vejez y el envejecimiento que asegure el ejercicio de derechos y una vida digna a las personas adultas mayores.

Sobre la gestión del territorio, se necesita el fomento de la vivienda en espacios con adecuadas condiciones de habitabilidad, así como contar con un programa de vivienda nueva, renovación urbana y densificación para los sectores D y E. El enfoque de gestión de riesgos de desastres tiene que ser parte del desarrollo local y los ecosistemas frágiles tienen que ser protegidos. Se tiene que garantizar la intangibilidad de las áreas verdes, los espacios públicos y la forestación en las laderas. Las acciones frente al cambio climático tienen que ser priorizadas, y se debe diseñar e implementar un programa de segregación de residuos sólidos. Necesitamos un sistema integrado de transporte público.

Otro aspecto de la agenda es la promoción de emprendimientos y el desarrollo de actividades económicas, lo que requiere el desarrollo y el fortalecimiento de las capacidades para el empleo y el emprendimiento, con énfasis en la población que se encuentra en situación de pobreza y vulnerabilidad.

Necesitamos una gestión descentralizada y planificada, la generación y el fortalecimiento de los mecanismos de transparencia y rendición de cuentas para el buen uso de los recursos públicos para la gestión local. La planificación de la ciudad debe ser concertada y participativa; se debe fortalecer la participación ciudadana de los niños, niñas, adolescentes, mujeres, adultos mayores, población LGTBIQ+, vecinos y vecinas en la priorización de la problemática y en la elaboración de las estrategias de intervención a través de la formulación e implementación de una política pública metropolitana. La Municipalidad Metropolitana de Lima debe asumir las funciones de gobierno regional que están señaladas en la normatividad, educación y salud son parte de esas competencias que deben ser asumidas.

La Ley 27972 (Ley Orgánica de Municipalidades), en su artículo cuarto del título preliminar, nos dice: “los gobiernos locales representan al vecindario, promueven la adecuada prestación de los servicios públicos locales y el desarrollo integral, sostenible y armónico de su circunscripción”. La actual gestión municipal metropolitana tiene la obligación de desplegar todos los esfuerzos para que la población limeña ejerza sus derechos, tiene que trabajar de manera coordinada con el gobierno nacional y con todas las municipalidades distritales; los espacios de coordinación y concertación, señalados líneas arriba, tienen que funcionar y la participación ciudadana tiene que darse de manera plural y efectiva. Las y los vecinos deben ejercer su derecho a la vigilancia ciudadana.

 

desco Opina / 28 de abril de 2023

descoCiudadano

El papel aguanta todo: apatía electoral


A menos de dos meses de la fecha prevista para la elección de las nuevas autoridades tanto a nivel local como regional, el grado de interés de la ciudadanía en este tema parece adormecido y sin reacción alguna; ni siquiera a raíz de las últimas noticias sobre los actos de corrupción que salieran a la luz en el distrito de La Victoria, hecho que permitió visibilizar una inmensa red delincuencial cuyo cabecilla era nada más y nada menos que el Alcalde de la comuna Victoriana.
Lamentablemente, este no es un acto aislado, sino que se suma a los ya más de 2289 gobernadores y alcaldes investigados por actos de corrupción. Se trata de autoridades tanto en ejercicio, como también quienes ya han dejado sus cargos, y que representan un número significativo si consideramos el grave daño que han causado en la estructura de funcionamiento tanto de gobiernos regionales como distritales. Lima ocupa el tercer lugar de la lista con 197 autoridades que llevan carga procesal.
En esta coyuntura es que se ha venido promoviendo la firma de diversos documentos como una manera de dar mayor credibilidad a los compromisos que asumen los candidatos frente al electorado, e intentar «controlar» en la medida de lo posible los actos de corrupción que tanto daño hacen a la democracia. Así, el pasado 13 de agosto se firmó el Pacto Ético Electoral promovido por el Jurado Nacional de Elecciones, que fue suscrito por 18 de los 20 candidatos a la Alcaldía de Lima Metropolitana en el marco de la promoción de la transparencia en esta justa electoral.
En esa misma línea, la Mesa de Concertación para la Lucha Contra la Pobreza viene promoviendo la firma del Acuerdo de Gobernabilidad para el Desarrollo Humano 2019 – 2022 ante cada uno de los candidatos al sillón municipal metropolitano. Si bien ambas iniciativas son positivas, el hecho de suscribirlas y no acatar lo que en ellas se promueve, explica en parte el desencanto del electorado y la fuerte apatía que podemos detectar a pesar de encontrarnos prácticamente en el inicio de la recta final del proceso electoral.
La sensación generalizada de que el papel aguanta todo y que nadie cumple su palabra –peor aún, que no hay quien los obligue a hacerlo– es el común denominador entre gran parte de la ciudadanía. Así las cosas, los electores pierden interés en evaluar y analizar los planes de gobierno de los candidatos, pues están convencidos de que nada de lo que figure en ellos será cumplido. A pesar de los esfuerzos y campañas comunicacionales en favor de promover un voto a conciencia e informado, la apatía se refleja cuando se presentan los datos de las últimas encuestas que ponen al principal candidato a la alcaldía limeña con 16% de intención de voto, seguido por un contendiente con 10% y el resto de 9% a menos, lo que demuestra la poca credibilidad e interés por parte del electorado en general.
Sumado a ello, el alto número de candidatos “dispersa tremendamente” la votación, por lo que se estima que quien llegue a ganar la elección, lo hará con no más del 25% de respaldo. Cabe agregar que el escenario político está saturado por el tema de la corrupción en el Poder Judicial y las pugnas entre el Congreso y el Ejecutivo, de modo que los comicios no son hoy, la preocupación central de la ciudadanía.
Al margen de lo antes expuesto, hay iniciativas locales que vienen promoviendo debates entre los diversos candidatos que aspiran a lograr una alcaldía, tal es el caso del distrito de Lurín, en el que viene desarrollándose una iniciativa impulsada por varias organizaciones sociales de base, que preocupadas por la coyuntura y el descrédito en la política, han optado por organizarse para promover un espacio donde puedan evaluar y analizar las propuestas de los aspirantes al sillón municipal de su distrito. Estamos seguros y convencidos de que, así como ellos, en otros distritos hay ciudadanos que se preocupan y quieren saber quiénes serán las futuras autoridades de su comuna. Mientras que esto suceda, creemos firmemente que aún hay esperanzas de revertir la idea generalizada de que la única manera de hacer política, es mediante el engaño y la corrupción.

desco Opina - Regional / 24 de agosto de 2018
Programa Urbano

Los acuerdos de gobernabilidad son letra muerta en Junín y Huancavelica



Los comicios regionales, provinciales y distritales a realizarse el próximo 5 de octubre constituyen una oportunidad para el establecimiento de canales de diálogo entre la sociedad civil y los candidatos a cargos públicos en Junín y Huancavelica. Un tema eje de este diálogo son las ofertas contenidas en los planes de gobierno, especialmente aquellas destinadas a abordar la lucha contra la pobreza y el desarrollo humano en general. Los acuerdos de gobernabilidad son, en este sentido, un espacio de concertación donde se aborda tales asuntos.

El proceso de concertación ha tenido distinta acogida en Junín y Huancavelica; en el primero, se conformó un colectivo institucional denominado Grupo de Gestores de Gobernabilidad, integrado por un número significativo de organizaciones de sociedad civil e instituciones estatales (JNE, Defensoría del Pueblo), bajo la coordinación de la Mesa de Concertación de Lucha Contra la Pobreza. Se elaboró un documento que sintetiza las principales demandas de la región, el cual se presentó en foro el pasado 16 de setiembre, donde cinco de los trece candidatos estuvieron inicialmente presentes, pero optaron por retirarse ante la inasistencia de dos de sus principales contendores, incluido el presidente regional. En Huancavelica, el panorama fue distinto; el foro realizado el 3 de setiembre tuvo gran acogida por parte de la población y de los candidatos regionales (asistieron siete de los ocho postulantes), quienes expusieron sus propuestas y firmaron el compromiso.

En la campaña electoral anterior del año 2010, se organizaron también foros en ambos departamentos, contándose con una amplia participación de los candidatos y la firma de un compromiso formal en el departamento de Junín. En aquella oportunidad, el candidato finalmente ganador y hoy aspirante a reelegirse (Vladimir Cerrón) tampoco firmó, aun cuando envió una carta reconociendo la legitimidad y el compromiso con los acuerdos del foro. A diferencia del anterior, el candidato triunfante en Huancavelica, que hoy también opta por buscar la reelección, puso su firma en el citado compromiso.

Estos compromisos demandaron reuniones de preparación y talleres, así como foros de discusión, donde los candidatos presentaron sus propuestas, redactándose y aprobándose luego el pacto. En ambas regiones se promovieron acuerdos en torno a temas como la atención a servicios fundamentales (salud, educación, nutrición, lucha contra la pobreza, seguridad alimentaria, priorización de atención a la infancia), infraestructura económica, infraestructura vial, transferencia tecnológica para sectores agropecuarios, reparaciones a las víctimas de la violencia, atención a los pueblos indígenas, participación ciudadana, transparencia, vigilancia y rendición de cuentas, etc. Dependiendo de las características que las regiones configuran.

Sin embargo, una vez firmados, estos acuerdos no han sido asumidos por las nuevas autoridades, debido principalmente a dos factores: la escasa voluntad política existente entre aquellas y la débil organización de la sociedad civil para hacer el seguimiento post foro. Para algunos líderes políticos, los acuerdos de gobernabilidad no son significativos y, por tanto, no se sienten comprometidos con estos, pese a que allí se expresan intereses de importantes organizaciones y sectores sociales.

En el futuro, será necesario que la sociedad civil se dote de mecanismos que le permitan incidir en los Consejos Regionales para la aprobación de tales acuerdos de gobernabilidad, en tanto documentos que expresan consensos sociales que las autoridades deben respetar, incorporando instrumentos de gestión así como el monitoreo y la evaluación de los cumplimientos.

desco Opina - Regional / 19 de setiembre de 2014
Programa Sierra Centro
Descargar aquí