desco Opina - Regional / 28 de junio de 2012
Programa Regional Sur
Descargar aquí
La gripe llegó a Chepén, ya llegó;
está matando mucha gente
y cómo muere tanto pobre
y no muere la decente, ¿por qué será?...
Recientemente, el gobierno peruano ha presentado las nuevas estadísticas sobre la pobreza en el país. Según ellas pareciera que el Perú es poco menos que el país de las maravillas pues el crecimiento económico habría logrado mejorar sustantivamente los niveles de vida de la población. No obstante, hay cuatro inportantes cuestiones que queremos poner en discusión en función a un marco de actuación más adecuado para combatir la pobreza.
En primer lugar, la metodología de medición de la pobreza empleada por el INEI es bastante cuestionable. Por ejemplo, los resultados que se obtienen en salud y educación se contradicen con la pretendida aseveración de que hay menos pobreza porque se tienen más recursos temporales. Así, deberíamos preguntarnos, entonces, cómo es posible el incremento de las Enfermedades Diarréicas Agudas–EDA y las Infecciones Respiratorias Agudas–IRA, en un país que ha tenido un crecimiento de casi el 10% en los últimos años. Como se sabe, Huancavelica tiene la tasa de mortalidad infantil más alta del país, alrededor de 110 por cada 1000 nacidos o, en otras palabras, once de cada cien niños se mueren antes del primer año de nacidos. El promedio nacional está en la mitad. Si las estadísticas no son reales, será imposible elaborar entre todos los actores una estrategia coherente de lucha contra la pobreza.
En segundo lugar, Huancavelica sigue siendo el departamento más pobre del país, con tasas de pobreza y pobreza extrema que no se han movido a pesar del boom económico. Más aun, las proyecciones realizadas indican que estas cifras empeorarán. Ello se debe a que los productos que dinamizan la economía de la región, como son los minerales y los camélidos sudamericanos, han disminuido significativamente sus precios; en el caso de la fibra de alpaca, a los niveles históricos más bajos.
En tercer lugar, la misma situación se reproduce en el cinturón de la pobreza extrema del país, cuando a Huancavelica se agregan las regiones Ayacucho y Apurímac. Así que no estamos hablando de una sola región abandonada, sino de todo un espacio cultural y geoeconómico, justamente el que fuera el más castigado por la violencia política.
En cuarto lugar, como en el caso huancavelicano, debe desarrollarse un programa integral de alivio a la pobreza, (aunque aún está a la espera de los recursos provenientes del gobierno central para su puesta en marcha) a partir de la experiencia acumulada por las entidades públicas y privadas que han venido operando en esas zonas. No vaya a ser que frente a esta situación, se diseñen programas o proyectos cuyos recursos se «inviertan» en su mayor parte en estudios, investigaciones, consultorías y burocracia; es decir, en gastos que no tienen impacto real en la calidad de vida de la población. O lo que es peor, reviertan a empresas «especializadas» que tienen los contactos en Bruselas o en el MEF.
desco Opina - Regional / 5 de junio 2009
Programa Sierra Centro
Descargar AQUÍ
La crisis económica mundial viene teniendo repercusiones graves, especialmente entre la población más pobre del Perú, entre ella, los campesinos criadores de alpacas y llamas. Pero, también es obvio que la caída de los precios de la fibra de alpaca es utilizada por la industria monopólica para sacar el máximo de ventajas en una situación complicada, aun cuando los costos fijos de la producción de prendas de alpaca no han variado significativamente con relación al año anterior y, por lo mismo, no hay razón alguna para disminuir los precios de la fibra por debajo de las referencias históricas: una chompa de alpaca cuesta en el mercado aproximadamente 100 dólares, si la fibra ha disminuido de precio de 16 a 3 ó 4 soles, quiere decir que una chompa debiera de bajar de precio en la misma proporción, es decir, a 25 dólares. Asimismo, un terno hecho con fibra de alpaca cuesta en las tiendas SARFATI de Londres, aproximadamente 3 mil dólares, y no tenemos noticias de que se rematen en el futuro inmediato.
Entonces, el asunto está claro. En tiempos de bonanza gana la industria monopólica y en tiempos de crisis, también. Esto indica que hay problemas de fondo. Uno, el modelo económico impuesto a los países periféricos tiene serias deficiencias, lo que es potenciado por Estados como el peruano, cuyo diseño no permite una adecuada representación de los intereses ciudadanos. Dos, en relación con lo anterior, los productores campesinos tienen un evidente déficit de capacidad política, presentándose de manera desfavorable a negociar sus intereses con los otros actores del sector, como son las grandes casas comerciales.
En este contexto, los criadores de alpacas y llamas de Huancavelica, Ayacucho, Apurímac y Pasco, así como los productores de Puno, Cusco y Arequipa, han hecho conocer su dramática situación al Gobierno Central. Adicionalmente, se han movilizado desarrollándose en estos días varios eventos; congresos, plataformas, reuniones, etc., que tienen por finalidad analizar la situación y reforzar a las organizaciones que los representen. Así, se ha constituido en Pasco el «Consejo Regional de Camélidos Sudamericanos», mientras que en Huancavelica ha sido reconocida mediante Ordenanza Regional, la «Mesa de Concertación del Sector Alpaquero», ambos con el propósito de generar alternativas de política para el desarrollo del sector. Todos estos esfuerzos están bien, pero no son suficientes.
El 2 de abril, con la asistencia de más de 3000 participantes, se desarrolló exitosamente el Congreso de Campesinos Criadores de Alpacas y Llamas de la Región Huancavelica.
Los acuerdos centrales, fueron los siguientes:
i) Exigir la declaratoria de emergencia del sector, identificando programas y proyectos a efectos de incluirlos en los presupuestos participativos de los gobiernos locales y regional.
ii) APROALH y la MECOALH son las instancias representativas de los productores alpaqueros, ante el gobierno regional y el Ministerio de Agricultura, para la implementación del Programa de Emergencia, dentro de un plan estratégico para el desarrollo del sector, que trascendiendo el tema de la fibra, tenga la propuesta de las organizaciones campesinas como base para el desarrollo integral del sector.
iii) Continuar desarrollando mecanismos de fortalecimiento institucional y organizacional e implementar las acciones de preparación del II Congreso Regional (programado para junio), del cual emanarán opciones de alianzas políticas, propuestas de desarrollo y alternativas de industrialización de fibra de alpaca en la región. Como una debilidad para los objetivos del evento, habría de destacar la ausencia de los gobiernos locales del ámbito de los productores.
Así, debe subrayarse que el referido evento se enmarca dentro de la tendencia de reactivación de las demandas de los sectores populares, en el marco de la crisis mundial, sus efectos en la economía nacional –a los que suma los efectos del TLC– y la incapacidad del gobierno aprista para gobernar bien.
Paralelamente, en estos días ha surgido una iniciativa parlamentaria para tramitar una reforma legal, proponiendo que la Región Lima provincias disponga de una representación parlamentaria compuesta por 4 ó 5 congresistas porque, según sus considerandos, no estaría representada actualmente. Sin embargo, preguntamos, ¿qué región está adecuadamente representada? ¿Apurímac, Pasco, Huancavelica? Estas últimas regiones colocan, en teoría, dos representantes. Sin embargo, sucede que inmediatamente después de ser elegidos, se transforman en congresistas de la República, desvinculándose de sus territorios por un lapso de 5 años, luego de los cuales retornan para tentar la reelección.
Por estas razones y como se viene señalando en las últimas movilizaciones de campesinos criadores de alpacas y llamas, nos parece que debiera discutirse una reforma constitucional que busque un sistema de representación más equitativo y en consonancia con el proceso de descentralización y regionalización en curso. Igualmente, nos parece adecuado que las organizaciones de productores refuercen sus organizaciones, que las organizaciones políticas del interior canalicen sus aspiraciones en un sistema de partidos que también sea descentralizado. Hace mucho tiempo que hablamos de descentralización, pero eso debe ser obligación de todos: los partidos no están descentralizados y lo mismo ocurre con las organizaciones y gremios.
desco Opina - Regional
Programa Sierra Centro
Descargar AQUÍ