viernes

«Soy el político menos malo»*

En los últimos años se ha generado un proceso de «regionalización» del discurso político, producto de la ausencia de partidos que articulen adecuadamente el nivel regional con el nacional, favoreciendo el surgimiento de un imaginario regional autónomo y un discurso de lo local y regional como contraposición a lo central o limeño. Este fenómeno está referido al chovinismo regional ajeno a la necesidad de propuestas políticas regionales que logren puntos de encuentro con una política nacional.
Este discurso enarbolado por los movimientos regionales, resalta la incapacidad de los partidos políticos nacionales para resolver y atender los problemas y necesidades de las regiones, incidiendo en las dificultades que tienen para comunicar y articular adecuadamente la dinámica de la dirigencia nacional con las dinámicas de las dirigencias regionales. Muchas veces, parece que los principales rivales de las dirigencias políticas regionales son sus mismos dirigentes nacionales.
En un universo político regional caracterizado por la ausencia de partidos políticos nacionales o movimientos regionales consolidados y caracterizados por dinámicas internas que garanticen la renovación de cuadros, elecciones internas, acciones programáticas, vinculados con la representación nacional; podemos estar construyendo una personalización y particularización peligrosa de la política, que puede generar una acumulación y centralización excesiva de poder en una persona o grupo de personas.
Un claro ejemplo de este fenómeno es la «sorpresiva» candidatura de Juan Manuel Guillén Benavides en Arequipa. El jueves 3 de junio el Presidente del Gobierno Regional de Arequipa (GRA) manifestó, mediante un comunicado público, su decisión de no postularse a la reelección indicando, entre otros aspectos, que se sentía frustrado por los obstáculos surgidos para la ejecución de los principales proyectos emprendidos por su gestión como Majes – Siguas II y el Puente Chilina, por lo tanto se mantendría en el cargo para insistir en la ejecución de estos proyectos.
De esta manera, ponía fin a las pretensiones de las distintas organizaciones políticas que le pedían y ofrecían ir a la reelección, y sobre todo ponía en riesgo la inscripción de la Alianza por Arequipa, conformada por Arequipa Tradición y Futuro (ATF), Compromiso (C) y el Partido Nacionalista Peruano (PNP), quienes asumían a Guillén Benavides como el candidato natural al GRA, y así consideraban asegurarse el triunfo en las elecciones de octubre.
El no categórico desestabilizaba las relaciones al interior de la Alianza, y se replanteaba el peso político de cada organización, así el PNP era el más beneficiado pues, con la ausencia de Guillén, se le presentaba el camino allanado para promover y consolidar la candidatura de Jaime Mujica Calderón, y esperaban el apoyo de ATF, del cual Guillén es integrante, y C, cuyo máximo representante es Carlos Leyton Muñoz, ex Vicepresidente Regional y ex - Ministro de Agricultura, quien no participa en las elecciones.
Sin embargo, el viernes por la tarde, Guillen Benavides claudicó de su decisión de no postular a la reelección y aceptó ser el candidato de la Alianza por Arequipa, luego de sostener una reunión con dirigentes, alcaldes y pobladores quienes fueron a buscarlo y pedirle reconsiderar su decisión.
Esta decisión volvió a replantear el correlato de fuerzas al interior de la Alianza por Arequipa, siendo perjudicado el PNP pues su militancia se fraccionaba entre quienes apoyaban a Guillén y los que pretendían consolidar la candidatura de Mujica, generando desconcierto y recelos en la dirigencia regional, situación que se agravó por el respaldo de la dirigencia nacional (Humala, Abugattás, Mendieta) a la decisión de Guillén, afirmando que es el candidato natural de la Alianza, declaraciones que fueron asumidas por los dirigentes y la militancia nacionalista arequipeña, como imposiciones e intromisiones rechazando estas declaraciones.
Si bien han logrado inscribir la Alianza, esta nació debilitada y ahora enfrenta una crisis severa producto de los cuestionamientos mutuos, críticas y conflictos internos. Al parecer las idas y venidas de Guillén, su presencia misma, sumadas a los desencuentros al interior del PNP entre la dirigencia nacional y regional, son las causas de esta situación.
Todo esto ha provocado que la población cuestione la seriedad del candidato, dando la sensación de que hay un afán desmedido de poder, y en general desconfianza en una persona que cambia de decisión de un día para otro, por más legítima que esta pueda ser.
La región y el sur peruano no escapan al mal nacional del debilitamiento del sistema político en todos los niveles. Aquí también hay «vientres de alquiler», «movimientos combis», alianzas oportunistas, y ausencia de planes de gobierno. Todo en desmedro de la formación de nuevos cuadros y del alejamiento cada vez mayor de la juventud de la política.

(*) Declaración de Guillén al diario La República (6-06-2010) en entrevista, luego de anunciar su candidatura a la reelección.

desco Opina - Regional / 18 de junio de 2010
Programa Regional Sur


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La OEA y su canto de cisne

La Asamblea General de la Organización de Estados Americanos - OEA se reunió en Lima y, como se esperaba, fue un acontecimiento inadvertido. No es secreto para nadie la profunda crisis del sistema hemisférico que aún está bajo la conducción de OEA. Su decrepitud se evidencia actualmente en la manera como trata el caso de Honduras. En efecto, siempre fue debatible la eficacia de los mandatos que emanan desde esta instancia, más aún cuando debió cumplir los roles protagónicos que le asignaba, en el papel, el diseño multilateral que se impulsó desde Washington para todo el continente, sobre la base del ALCA y la consolidación de la democracia electoral.
En tanto el ALCA pasó a mejor vida –dejando espacio para la formulación de los TLC– y las democracias continentales empezaron a multiplicar alternativas distantes de la óptica norteamericana, la preocupación ha empezado a centrarse, desde hace algunos años, en cómo instalar en el hemisferio, con lo poco que se tiene y la credibilidad cuesta abajo, algunos sentidos generales en el ámbito de la defensa y la seguridad. Por ello, la declaración final del referido evento, tuvo como eje estos asuntos.
En esa línea, debe traerse a colación la dirección que adquirió la política hemisférica cuando debió reorientar sus mecanismos de defensa y seguridad, en tanto la definición de campos que había propiciado la Guerra Fría, dejó de existir. A partir de ese momento, bajo el criterio de que «las democracias no se hacen la guerra» y al considerar que había desaparecido la amenaza mayor –«el comunismo internacional»– se asumió que podía liberarse recursos que se habían destinado a defensa y seguridad para aplicarlos a las tareas del desarrollo, dejando provisiones para prevenir y eventualmente enfrentar amenazas tales como el narcotráfico y el crimen organizado, entre otros.
Estas tendencias cambiaron radicalmente, como se recuerda, luego de setiembre del 2001. La vaga definición de «terrorismo» que el entonces presidente Bush dio como argumento para definir al «nuevo enemigo», orientó los sentidos de la seguridad hemisférica, lo que se plasmaría desde Bridgetown, en junio del 2002, hacia adelante. Pero, habría que agregar que estos cambios empezaron a delinearse cuando en el contexto latinoamericano operaban variaciones sustanciales. Los cada vez más evidentes límites mostrados por el modelo que se auspiciaba desde Washington, dieron como resultado la instalación de gobiernos que intentan presentarse como alternativas ante la ausencia de resultados sociales, políticos y económicos del esquema imperante.
Una consecuencia de esta nueva realidad, empezó a plantear la posibilidad de nuevas formas de integración, que permitieran marcos más auspiciosos para hacer frente a la globalización. De esta manera, en la medida que las experiencias subregionales –como la CAN y MERCOSUR– manifestaron sus debilidades, emergió la posibilidad de integraciones más amplias. Así, empieza a plasmarse UNASUR, cuya novedad más importante radica en ser el primer intento al respecto, sin considerar a los Estados Unidos.
Dadas las cosas de esta manera, la denominada Declaración de Lima vuelve a mostrar los problemas de siempre; es decir, la manifestación de voluntades que son acompañadas de escasos instrumentos para plasmarlas en realidades. Más aún, si bien en los considerandos se estima que la seguridad es un componente importante para el desarrollo, en la parte resolutiva no puede identificarse siquiera un punto que formule la manera cómo ambas dimensiones pudieran integrarse.
De alguna forma, da la impresión de que la OEA no toma en cuenta sus dificultades estructurales y asume que el escenario actual sólo es pasible de algunos ajustes, cuando en realidad no es así. Son muchos los países que declaran abiertamente su desafecto hacia ella, otros comunican a través de sus acciones la poca expectativa que les genera e, incluso, hay países miembros a los que simplemente no les interesa mucho la promoción de la multilateralidad. En esa línea, no deja de ser loable el llamado para controlar armamentos, limitar las armas convencionales y evitar la proliferación de armas de destrucción en masa, en tanto estas acciones «permitirían dedicar un mayor número de recursos al desarrollo económico y social». Sin embargo, hay una frontera entre el deseo y la realidad. La OEA sabe bastante bien de esto y, por tanto, lo interesante será ver cómo lo declarativo se va a expresar en un Plan de Acción que, de otro lado, no repita el pobre resultado de otros por el estilo. La dificultad mayor reside en que una afirmación en ese sentido reafirma la premisa de que la defensa y la seguridad están reñidas con el desarrollo, cuando debieran ser componentes fundamentales de este último.
El documento reafirma esa preocupante tendencia que busca diluir los ámbitos de la seguridad interior, seguridad exterior y seguridad ciudadana, para compactarlos en un gran paquete, lo cual reafirma la militarización del Estado. Un ejemplo de esto es la desconcertante inclusión de la corrupción como «amenaza», no tanto por que no lo sea, y cómo, sino porque está en el mismo plano que el terrorismo, narcotráfico y otros, lo que conduciría a suponer que no está vinculada a la reforma profunda del aparato estatal y el establecimiento de equilibrios entre poder económico y político, sino circunscrita al sector Defensa.

En suma, la Declaración de Lima pareciera ser más de lo mismo, en escenarios cada vez más difíciles: la voluntad de hacer las cosas bien (desde la perspectiva estadounidense) y la nula capacidad de llevarlas a cabo. La decaída legitimidad de OEA potencia esta sensación.
desco Opina / 11 de junio de 2010

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Lima, elecciones y el voto joven

A poco menos de cinco meses para las elecciones municipales, las candidaturas tanto provinciales como a nivel distrital, no están del todo definidas y mucho menos las propuestas programáticas respectivas. De los 18‘713,679 votantes a nivel nacional, 45% concentra ciudadanos y ciudadanas de 18 a 35 años. ¿Qué demandan los jóvenes al futuro gobierno de la ciudad?
Casi tres millones de ciudadanos y ciudadanas jóvenes, especialmente los que viven en zonas donde la gestión metropolitana se toma más tiempo en llegar, tienen algunas prioridades que plantear y discutir con los candidatos y candidatas. No podrían pasar por alto los temas que atañen a la juventud y que la afectan directamente en el alcance de su desarrollo. Para Lima, el inminente periodo denominado bono demográfico, constituye una ventana de oportunidades para la inversión en capital humano. Ello implica mejorar oportunidades de educación y empleo, salud sexual reproductiva y planes de vida, a la par de las obras de infraestructura que proponen la mayoría de los candidatos.
La promoción del empleo y el apoyo al emprendimiento local y metropolitano, está relacionado directamente con la demanda educativa de los y las jóvenes que requieren formación técnica para incorporarse con mayores posibilidades de éxito en un mercado laboral inaccesible, donde cada vez más son los jóvenes quienes crean su propia fuente de ingresos mediante empresas independientes. Según un estudio de OSEL Lima Sur, en los once distritos que conforman el Cono Sur de Lima Metropolitana, por ejemplo, de cada 100 personas trabajadoras, 44 son mujeres y 56 son hombres. 38.3% de la Población económicamente activa de Lima Sur, tiene entre 17 y 29 años.
En el tema de salud sexual y reproductiva, se ha comprobado que es a nivel local en el que mejor se puede trabajar el tema de prevención de ITS/VIH, así como el embarazo adolescente en articulación con los planes sectoriales de alcance nacional. El gobierno local es el llamado a mejorar el acceso a información y consejería para abordar de manera frontal los principales obstáculos para el desarrollo del plan de vida de las y los jóvenes.
En términos de políticas culturales y de promoción del buen uso del tiempo libre entre los y las jóvenes, los gobiernos locales debieran gestionar tanto la promoción y el apoyo a emprendimientos culturales. Los municipios de Lima administran el mayor número de casas de la cultura, que son las encargadas de brindar un espacio a los jóvenes y la cultura, los cuales se crean en coordinación con los vecinos de cada sector. Como ejemplo de iniciativa joven en Lima Sur, podemos mencionar que en el proceso del Presupuesto Participativo 2009, en Villa El Salvador se presentaron 42 organizaciones juveniles; lo cual constituye un avance en el diálogo comunidad-gobierno local en lo que al tema se refiere.
La asignación para infraestructura –espacio público–, tendría que tomar en cuenta que el rostro de Lima Sur es joven y que vive –mayoritariamente– en distritos populares, lo que implica que los parques consideren en su diseño además de juegos infantiles, espacios dedicados a adolescentes y jóvenes, que les permita socializar y expresarse, cualquiera sea su género.
Urge gestionar desde la sociedad civil espacios de debate donde la ciudadanía –y los jóvenes, especialmente– puedan participar y acceder a información allende los medios, que faciliten la expresión y el recojo de demandas a nivel local que contribuyan por un lado a visibilizarlas en el ámbito metropolitano y conciliar intereses comunes con las otras Lima, sobre temas urgentes para la ciudad que todos compartimos. En ese esfuerzo se encuentran actualmente algunas organizaciones culturales y redes de jóvenes locales y de carácter metropolitano, que buscan organizar planes culturales distritales participativos. Y también las organizaciones de la sociedad civil (Colectivo Lima Sur), varias de las cuales trabajan con jóvenes y buscan colocar en agenda de discusión temas que atañen a esta población.
En Lima Metropolitana, el porcentaje de voto joven puede marcar la diferencia, porque 1’961,217 ciudadanos entre 18 y 29 años de edad –de los cuales el 51% son mujeres–, acudirán a las urnas para elegir al candidato o candidata que gestionará los recursos municipales para el desarrollo de sus distritos y de la ciudad. En anteriores procesos electorales, el «voto joven» ya ha sido decisivo y sería muy positivo para nuestro sistema democrático actual, mostrar que los partidos realmente representan los intereses de las mayorías.

desco Opina - Regional / 4 de junio de 2010
Programa Urbano


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Qué bonita vecindad

El canciller de la República debió salir rápidamente a decir que no había nada de extraordinario en que el Tribunal Internacional de Justicia de La Haya, notificara a Ecuador sobre su habilitación como declarante ante la demanda presentada por Perú, en el diferendo marítimo que sostiene con Chile. Lo mismo ha hecho con Colombia y la Comisión Permanente del Pacífico Sur.
En efecto, como señala el canciller García Belaúnde, son cuestiones estrictamente procedimentales y será Ecuador quien finalmente decida si acude o no a la cita. Sin embargo, eso bastó para que las alarmas se activaran en nuestro país y dio pie a que algunos diarios vieran casi una «invasión ecuatoriana» en lo que, al parecer, era una faena de rutina por parte de militares de ese país.
Lejos de la anécdota, lo cierto es que esta especie de ejercicio muy semejante a los recordados sicosociales que implementaba el autoritarismo fujimorista, pone en discusión el enorme mar de fondo que subyace en las maneras como el país está tratando su defensa y seguridad con los vecinos.
El hecho evidenció que luego de más de diez años de haberse firmado el Tratado de Paz con Ecuador y a pesar de las reiteradas declaraciones del presidente Correa respecto a que no hay una agenda pendiente con Perú, los temores subsisten y posiblemente haya mucho de razón. Por ahora, Ecuador está concentrado en los problemas fronterizos que mantiene con Colombia y, seguramente, lo último que pasa por los gobernantes de ese país es plantearle al Perú, entre otras cuestiones, el cumplimiento cabal de lo que se firmó en Itamaratí en 1998.
En relación a esto, la situación provocada por una «infidencia» de la prensa chilena –los procesos en La Haya deben ser reservados– y evidentemente monitoreada desde los altos círculos de ese país, ha dejado un mensaje muy claro. Ecuador ha sido un aliado histórico de Chile y, en esa línea, lo presiona para formular una situación fáctica que se contraponga a un probable fallo jurídico adverso a sus intereses. Recordemos sino, como tiempo atrás buscó comprometer a Bolivia en este asunto bilateral.
Al respecto, está claro que el escenario formado debería estar en el horizonte de probabilidades que maneja la Cancillería peruana. La duda que se instala es si esto es efectivamente así o estamos ante una diplomacia que está realmente sorprendida frente a las «revelaciones» de la prensa chilena.
En todo caso, llama a preocupación que esto ocurra cuando las evidencias de la inexistencia de una mínima coordinación entre Relaciones Exteriores y Defensa son bastante fuertes, a lo que debemos agregar la clara direccionalidad comercial que tiene la política exterior peruana, limitando severamente el planteamiento de una estrategia con los países vecinos en que se demuestren la defensa y la seguridad como componentes centrales.
En efecto, la centralidad en los aspectos comerciales de la política exterior peruana no ha permitido considerar en su exacta dimensión el hecho de que los Estados conducen intereses nacionales que van mucho más allá y, en esa línea, identifican amenazas y oportunidades en el desenvolvimiento de sus amigos y oponentes en otros planos. Así, está claro que para los gobernantes peruanos «las buenas relaciones» están midiéndose exclusivamente en la balanza comercial, dejando peligrosamente de lado aspectos fundamentales de la soberanía nacional en las relaciones con los vecinos.
Es lo que sucede cuando sin mayores preocupaciones dejamos que nuestros gobernantes apliquen un recetario sin los cuidados y precauciones que exigen los intereses nacionales. Lejos están los tiempos en que los esquemas hemisféricos consideraban que la defensa era un gasto innecesario, porque «las democracias no se hacen la guerra y el único regulador es el mercado libre». La realidad, como vemos todos los días, es otra. Es decir, el mercado también es una guerra que el Perú no sabe enfrentar. Allí están las inversiones chilenas en nuestro país para recordárnoslo cotidianamente.
desco Opina / 28 de mayo de 2010

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lunes

El sistema de representación y los tránsfugas

Las próximas elecciones regionales y locales, y también las nacionales, reeditarán seguramente, la conocida historia de los tránsfugas. No puede ser de otra manera. La debilidad consabida de los partidos políticos y las enormes deficiencias del sistema, hacen que la disputa electoral no sea una contienda de posiciones, programas y doctrinas; sino, reacomodos personales donde el cambio de camiseta está determinado por las mejores «oportunidades» que cada aspirante y su cohorte de dependientes puedan apetecer.
Ocurre en los movimientos regionales y locales, pero también en los denominados «partidos nacionales», en los que la diferencia está solo en las dimensiones. No es secreto que estas organizaciones «nacionales» son tan inorgánicas como las que actúan a niveles regionales o locales. O acaso, ¿alguien catalogaría como un partido «nacional» a Solidaridad Nacional, la organización que sustenta la candidatura del actual alcalde de Lima?
Huancavelica, Amazonas, Apurímac, Pasco, Moquegua, Tacna, Tumbes y Ucayali son las regiones más perjudicadas con la «distribución electoral», el sistema actual hace que se elijan dos representantes por cada una de estas regiones ante el Congreso de la República –dicen que ahora que se incrementará en diez el número de curules, seis serán para aquellas que tengan menor representación–, mientras que se elegirán cuatro adicionales por Lima Provincias. Además, la legislación ha sido modificada para evitar los denominados votos golondrinos –ahora se requiere una permanencia no menor de tres años y estar registrado en la RENIEC local para elegir y ser elegido–, pero no se ha hecho nada para que los elegidos congresistas se conviertan en golondrinas que pasan de un movimiento a otro con una sola movida de dedo. Dicen que es su derecho, que pueden cambiar de parecer, que los partidos que los postularon no son lo que parecen y por tanto tienen derecho a cambiar, pero en su condición de candidatos, nos dijeron por su santa madrecita que ellos eran luchadores sociales, que estaban junto con la pobreza y los más pobres.
Y qué nos dicen ahora, «¡perdoncito!, no hemos hecho nada, pero hemos aprendido, ahora sí, por mi madrecita voy a luchar por los alpaqueros, por los más pobres; ahora sí voy a hablar, ya no voy a matar perros, voy a ayudar a matar la pobreza, ahora sí hermanos, todos somos Castañeda Lossio. Hay que estar en la cresta, antes hemos ido con Humala porque era la cresta, todos estaban contra el sistema, ahora todos quieren el sistema. Castañeda va a construir metropolitanos en todas las capitales de provincia, él va a construir escaleras en todas las punas del Perú, hay que defenderlo hermanitos, las ONG quieren joderlo diciendo que se ha robado la plata y no ha cumplido con los tiempos. Los que se roban la plata son las ONG, nadie las controla, el gobierno no puede controlar ni a los apristas, en todas partes roban los apristas, antes robaban al final del gobierno ahora se han adelantado, tal vez piensan que Alan no va a terminar su mandato».
La comedia se complica cuando los representantes huancavelicanos, apurimeños, pasqueños, moqueguanos, etc., en cuanto son elegidos pasan a ser congresistas nacionales, desligándose de sus respectivas zonas de procedencia y se acuerdan de ella, solo en época de campaña electoral o cuando pretenden justificar sus errores calibre 32.
Los partidos y movimientos «nacionales», tienen serios problemas para representar los verdaderos intereses de la población, porque no tienen ninguna articulación con las organizaciones y gremios locales. El sistema es perverso porque se necesita dinero para la campaña y no tenemos sistemas de control para averiguar en qué condiciones se han conseguido los recursos para invertirlos en el «negocio» de las elecciones. Entonces, si las elecciones son negocio, hay que recuperar la inversión de cualquier manera: tal vez con empleados y asesores fantasmas, quizá con viajes de negocios pagados por el Estado, o también comprando y vendiendo favores. Ahora mismo para las elecciones regionales, están buscando candidatos con lupa. ¿Y ahora, a quién llamamos? ¿Dónde está el pacto de caballeros? ¡No se oye padrecito!
«Las ONG se aprovechan de vuestra pobreza», estas gentes ganan en dólares, pero, si el dólar se ha caído ingeniero… No importa, pero ganan en dólares. Pero usted gana cien veces más como congresista. No importa, es que yo soy padre de la patria y soy madre de los tomates. Pero, no será mejor que elijamos entre nosotros mismos a nuestros representantes? No, no, no; es que ustedes están manipulados por las ONG y los enemigos del sistema.
Tal vez será mejor ingeniero, que los alpaqueros exijan que los partidos y movimientos incluyan criadores en sus listas. Será mejor que los clubes de madres exijan cuotas en los movimientos regionales y nacionales. Será mejor que los elegidos respeten a sus electores y permanezcan en los grupos para los que fueron elegidos; de otra manera estarán cometiendo delito contra la fe pública y de los electores, ¿no le parece señor ingeniero?

desco Opina - Regional / 24 de mayo de 2010
Programa Sierra Centro


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viernes

¿Es posible una democracia sin partidos?

La teoría dice que no, pero el Perú se esfuerza en demostrar lo contrario. El único partido realmente existente que tenemos, se esmera en demostrar que tiene menos institucionalidad que el club de fútbol de un grupo de amigos y sus dos dirigentes máximos, arrastrados por sucesivas denuncias de corrupción, tuvieron que suspender su condición de tales, presionados por la estrella única de dicha organización.
Por su lado, el Partido Popular Cristiano decidió «democráticamente» que será su candidata a la alcaldía quien designe a sus representantes distritales a los próximos comicios municipales de Lima, sometiéndonos a los espectadores a la condición de testigos de las múltiples reyertas entre sus militantes de las distintas circunscripciones que se sienten perjudicados en sus intereses y expectativas electorales.
Mientras el APRA y el Partido Popular Cristiano enfrentan como pueden, pero sin ningún rubor las tribulaciones que ellos mismos se han creado, el silencioso candidato presidencial que encabeza todas las encuestas, sorprendió a la afición, anunciando su decisión de darle libertad a sus alcaldes reeleccionistas para candidatear con Alex Kouri o Lourdes Flores, que todo indica, según su criterio, son lo mismo y dan igual. El Partido Nacionalista Peruano, por su parte, se debate aún entre la decisión de su líder de no participar como tal en las elecciones subnacionales y la presión y los intereses de sus militantes regionales por hacerlo.
En este triste espectáculo, las agrupaciones menores, certeramente bautizadas por la calle como «vientres de alquiler», no han querido ser menos en el esfuerzo de contribuir al descrédito de la democracia y de la política. Demostrando su creatividad, un supuesto ambientalista fue presentado como candidato a Lima, por la agrupación del pastor Lay; sorprendiendo a propios y extraños, el mismo personaje apareció una semana después, ungido como postulante a la municipalidad de Lima por la organización de un ex Primer Ministro, que tras haberse ofrecido como candidato presidencial del partido de Alfonso Ugarte, ahora corre con camisa propia.
Más recientemente, el dueño y único accionista de Cambio Radical, el mismo que postula a Jaime Baily a la presidencia, apareció desde San Juan de Lurigancho, anunciando la candidatura de Alex Kouri a la alcaldía metropolitana, resolviéndole así a éste la difícil situación en la que se encontraba, tras haber sido rechazado como candidato por el propietario de una franquicia limeña, gestionada exitosamente desde Los Olivos por el burgomaestre de ese distrito.
Como es obvio, este panorama, por demás patético, se multiplica en las regiones, provincias y distritos de este país. Cientos de agrupaciones operando como agencias de empleo y miles de aspirantes a un puesto de representación haciendo cálculos sobre las mayores o menores posibilidades que les ofrecen los distintos «vientres» en competencia.
Los resultados de esta situación, que se agrava con el tiempo, son evidentes. La crisis de representación –que se explica parcialmente por una sociedad muy heterogénea y severamente fragmentada– se profundiza de manera tal que la política pierde toda capacidad de mediación. La democracia como manera de resolver conflictos y diferencias, como forma de construcción de un futuro compartido, se debilita aún más. Las distancias entre la gente y quienes nos gobiernan, se hacen insalvables.
En consecuencia, es cierto que es posible una democracia sin partidos. Una democracia sin calidad e incapaz de lograr la lealtad de sus ciudadanos y ciudadanas. Una democracia funcional al gran capital y a los poderes fácticos. La pregunta, en consecuencia, es otra: ¿cuánto más puede durar una democracia sin partidos y sin capacidad de representar?

desco Opina / 14 de mayo de 2010

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Los largos caminos de la selva

A pesar de la alegría manifiesta, estamos tratando de entender cómo funcionan las dependencias del Ministerio de Transportes y Comunicaciones. Desde hace varios años las autoridades de Villa Rica estuvieron inmersas en la gestión del asfaltado de los 40 kilómetros de la carretera Puente Reither - Villa Rica (Oxapampa), obra de vital importancia para el desarrollo social y económico de esta parte de la selva central.
En el mes de febrero pasado con la visita de dos ministros de Estado, se firmó el contrato de mantenimiento del tramo La Merced hasta Von Humboldt en Huánuco (Proyecto Perú). Si bien este no era el anuncio que esperaban los villarricences queda claro que esa inversión, por S/. 204 millones a ejecutarse durante cinco años, permitiría mejorar el acceso y la circulación vehicular. Por otro lado, sobre el asfaltado del tramo Puente Reither – Villa Rica, se dijo públicamente que aún estaba pendiente su aprobación porque excedía considerablemente lo inicialmente presupuestado. Sin embargo, en el portal del MTC ya aparece la licitación de esta esperada obra cuya buena pro se otorgará el 2 de junio próximo. Esto nos deja con un escenario de superposición: en unos pocos meses, sobre un tramo de casi 40 kilómetros, existirán dos contratos de trabajo –uno de asfaltado y el otro de mantenimiento– ¿es eso posible?
Cuando Provías saca a concurso público el mantenimiento de las carreteras, evalúa y acepta las propuestas de las empresas que cumplan con los requerimientos técnicos y que –en el caso del tramo La Merced - Von Humboldt– se comprometan a cumplir con la tarea de mantenimiento de 374 kms. en las mejores condiciones económicas. Eso nos lleva a suponer que la empresa ganadora (Consorcio Servicios Viales) debe haber contemplado en su propuesta técnica y económica tanto los insumos como el total del trabajo que ha de realizar durante esos años. Si la licitación de asfaltado de los 40 kilómetros señala que el monto de la obra asciende a S/. 118 millones y que el tiempo de ejecución será de 540 días calendarios es decir 18 meses, es de suponer que CSV se desembarazará de la responsabilidad de esos 40 kilómetros durante un tiempo bastante considerable y así obtendrá un ahorro económico nada despreciable. La otra opción es que el contrato de mantenimiento, firmado el 19 de Febrero, haya tomado en cuenta esta superposición, lo cual dudamos.
Por otro lado, recientemente Villa Rica ha sido sede de la sesión descentralizada de la Comisión de Transportes y Comunicaciones del Congreso de la República; que ha contado con la presencia de ocho congresistas de la República, del Viceministro de Transportes Hjalmar Marangunich, del Director de Estudios de Provías Amaru López de algunos funcionarios del MTC, de varios alcaldes de distritos pasqueños y desde la lejana Provincia de Coronel Portillo llegó su Alcalde el Sr. Jorge Saldaña Bardales; quien reiteró la importancia de consolidar una eficiente conectividad con la República del Brasil, con la construcción de la carretera Pucallpa-Cruzeiro do Sul (Estado de Acre). Las exposiciones de los congresistas y de los funcionarios de varios sectores del gobierno hacen preveer que existe la visión de considerar en los plazos más breves la continuidad del asfaltado desde Villa Rica hasta el Km 86 de la vía a Pucallpa, incluso se deslizó la sensación de que ya se estaban realizando estudios preliminares, con lo cual este corredor tendría un verdadero despegue en el comercio hacia la capital como con nuestro vecino amazónico y si eso ocurre pronto, lo aplaudiríamos pero; como con el caso que hemos señalado es evidente que podría haber otro «ahorrito» bastante interesante, lo cual ensombrecería cualquier buena intención posible. No dudamos que en aras de la eficiencia vial se deben de seguir una serie de etapas para evaluar la pertinencia y las características de una carretera y eso toma su tiempo; pero ante la opinión pública y para asegurar la real transparencia de los procesos no se deben de cometer groseros exabruptos de trámite documentario paralelo que benefician a terceros «sin querer queriendo» que de eso ya tenemos bastantes experiencias a lo largo de nuestra historia.

desco Opina - Regional / 7 de mayo de 2010
Programa Selva Central


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